Este artículo es información general sobre entrenamiento de fuerza en adultos sanos, no consejo médico ni una valoración de tu caso. Si hay dolor, una molestia que condiciona la serie, una lesión o cualquier problema de salud de por medio, la decisión no está en esta página: está en un profesional sanitario.
Respuesta corta — tu decisión de hoy, en seis entradas
- MIDE tu salto. Divide el incremento entre la carga que mueves hoy: pasar de 10 a 12,5 kg es un +25 %; de 70 a 72,5 kg, un +3,6 %. El porcentaje se calcula sobre la carga externa total; cómo medir tu carga según el implemento ya está publicado en cuándo subir el peso en un ejercicio. En una torre de placas solo vale el salto relativo de TU máquina.
- SALTO PEQUEÑO (para un rango 8-12, partiendo de su tope: por debajo de un +10 % aproximadamente). Súbelo cuando tu árbol de decisión lo pida: las dos convenciones de cálculo sitúan el coste en pocas repeticiones y el aterrizaje dentro del rango.
- SALTO QUE SE COME EL RANGO (para un 8-12, partiendo de su tope: el umbral está en torno al +10 % o al +16 %, según la convención). Desde el umbral de cada convención, el coste iguala o supera el ancho entero de tu rango y esa convención sitúa el aterrizaje en el suelo del rango o por debajo; a partir del +16 %, las dos coinciden. El vaivén subir→bajar que sigue es parte normal del método — ya lo publicamos; aquí ponemos la cuenta (la FAQ de la decisión de sesión lo trata como caso propio).
- SALTO DEL ORDEN DEL +50 % (por ejemplo, mancuerna de 5 a 7,5 kg). Partiendo de cualquiera de los dos extremos de un 8-12, las dos convenciones sitúan la carga nueva por encima del máximo que estiman desde tu serie: no quedan repeticiones que perder. Trátalo como muro de material — la última sección trae la frontera y las rutas.
- ¿NO CONOCES tu rango ni tus repeticiones actuales? Esta regla aún no tiene entrada para ti: tu primer paso es el registro. Apunta tus series tal como ya salen y vuelve con ese dato; qué apuntar y cómo decidir con ello está publicado en cuándo subir el peso en un ejercicio. No hagas ninguna serie de prueba para averiguarlo.
- DOLOR o molestia que condiciona la serie. Sale del árbol de inmediato: la decisión pasa a un profesional sanitario, no a esta página.
Línea de marco de todo lo anterior: todas las cifras de repeticiones de esta página son el resultado de dos convenciones de cálculo declaradas, no una predicción de lo que hará tu cuerpo.
La escena es concreta: tu registro dice que toca subir, alargas la mano y la siguiente mancuerna es la de 12,5 kg — un cuarto más que la que usas—. Lo que sigue responde, por este orden: cuánto cuesta ese salto según dos convenciones y cómo rehacer la cuenta con el tuyo; a partir de qué tamaño el salto deja de ser progresión dentro de tu plan; qué escalones tiene de verdad tu material y cuáles conservan tu registro; y cuándo lo que tienes delante es un muro de material y adónde seguir.
Lo que te cuesta el salto, con la serie que ya haces
Los números ya los tienes arriba: esta sección enseña de dónde salen, con qué supuestos y cómo rehacerlos con tu salto.
Lo primero es medir el salto, y ese cálculo ni es nuestro ni es nuevo: Vitónica lo publicó el 29 de diciembre de 2023 con los dos ejemplos que usamos aquí — de 70 a 72,5 kg en press militar y de 10 a 12,5 kg en elevaciones laterales. El primero es un +3,6 % (Vitónica publica 3,5 %; el cociente exacto redondea a 3,6 %, que es la cifra que usamos). El segundo, un +25 %. El mismo incremento de 2,5 kg es casi nada sobre una barra cargada y una cuarta parte más sobre una mancuerna ligera.
Etiqueta: EVIDENCIA — para traducir ese porcentaje a repeticiones usamos dos convenciones de cálculo con nombre y fecha: la fórmula de estimación del máximo publicada por Brzycki en 1993 y la publicada por Epley en 1985, en la forma exacta que recogen dos artículos revisados por pares de acceso abierto. No coinciden entre sí, y comprobarlo es aritmética: devuelven el mismo máximo estimado exactamente en 10 repeticiones; por debajo de 10, la de Epley lo estima mayor; por encima, la de Brzycki. Ese desacuerdo no lo resolvemos eligiendo la fórmula que más nos convenga: lo publicamos. Por eso toda cifra de repeticiones de esta página es una horquilla entre dos convenciones declaradas, no un número.
Etiqueta: cálculo propio bajo convención declarada — lo que hacemos con esas dos fórmulas es álgebra elemental: invertirlas para preguntarles, no «cuál es tu máximo», sino «cuántas repeticiones deja un salto de carga». El resultado del caso canónico: partiendo del tope de un 8-12 (12 repeticiones), las dos convenciones sitúan el coste de un +25 % entre 6 y 8 repeticiones — y antes de usar esa horquilla conviene leer lo que no es, dos párrafos más abajo.
Y el detalle que hace la cuenta usable hoy, con la serie que ya haces: al derivar el coste, el valor del máximo se cancela. El resultado depende solo de dos cosas que ya conoces — tus repeticiones actuales y el tamaño del salto—. No necesitas conocer tu máximo, no necesitas estimarlo, y no hay que hacer ninguna serie especial para esto. El supuesto que queda debajo, dicho con su nombre: la cuenta asume que tus repeticiones con la carga vieja y con la nueva caen sobre la misma curva de la convención — no que conozcamos tu máximo, que nunca entra en el cálculo—. Es la forma de la curva lo que se asume, y aquí va declarada.
La cuenta, para que la rehagas con tu salto
Cuatro pasos, con el caso 10 → 12,5 kg como ejemplo:
- Tu salto, en fracción: j = incremento ÷ carga actual. Aquí: 12,5 − 10 = 2,5; 2,5 ÷ 10 = 0,25 — un +25 %.
- Tus repeticiones de partida: r = las del tope de tu rango. En un 8-12, r = 12.
- Coste según la convención de Brzycki: (37 − r) × j. Con r = 12 y j = 0,25, sale en torno a 6.
- Coste según la convención de Epley: (30 + r) × j ÷ (1 + j). Con r = 12 y j = 0,25, sale en torno a 8.
Resultado para un +25 % desde 12: entre 6 y 8 repeticiones, en enteros y con el redondeo declarado — al entero más próximo. Si prefieres redondear hacia fuera, por prudencia, di «entre 6 y 9 redondeando hacia fuera»: es la misma horquilla, con otra convención de redondeo declarada. Y una instrucción anticipada para cuando rehagas la cuenta con tus números: si te salen decimales, redondea al entero más próximo — las décimas de repetición no son información real.
¿Dónde aterrizas? Restando el coste a tus 12 de partida: una convención te deja en torno a 6 — ya por debajo del suelo de un 8-12—; la otra, bastante más abajo.
Lo que esta cuenta es — y lo que no
Es una convención de cálculo declarada, no una predicción de tu próxima serie. La diferencia no es retórica, y la mejor prueba está en la evidencia empírica disponible sobre la relación entre carga y repeticiones:
Una meta-regresión de Nuzzo y colaboradores publicada en Sports Medicine (2024) sobre 952 pruebas hasta el fallo concluye que el sexo, la edad y el nivel de entrenamiento no modulan con claridad cuántas repeticiones se completan a un porcentaje dado de la carga máxima, y que su tabla general sirve para la mayoría de personas y de ejercicios. Publica tablas aparte solo para press de banca y prensa de piernas: en la prensa se completan bastantes más repeticiones a la misma carga relativa.
Dos avisos. El primero: el propio estudio muestra que la relación carga-repeticiones no es idéntica en todos los ejercicios — en la prensa de piernas se completan bastantes más repeticiones a la misma carga relativa que en el press de banca, hasta el punto de que publica tablas aparte para esos dos. Es la prueba de que tu ejercicio puede mover estos números. El segundo pesa más: el propio estudio cifra la variación entre personas en 2,51 repeticiones de desviación típica al 80 % de la carga máxima y 4,36 al 60 %. Esa dispersión es comparable al ancho de un rango 8-12 entero. Por eso aquí verás horquillas y no números — y aun así, la horquilla enmarca el desacuerdo entre dos convenciones de cálculo, no promete que tu resultado caiga dentro: la variación real entre personas es más ancha que la propia horquilla.
Un límite de población que el propio estudio declara y que hacemos nuestro: la mayoría de sus datos proceden de personas sanas de 20 a 40 años.
Y las tres condiciones que van pegadas a toda la aritmética de esta página, aquí y en cada tabla:
- La base empírica de estas fórmulas son levantamientos con barra, sobre todo press de banca. El estudio de validación clásico de Mayhew (1995) es solo press de banca; los propios autores de Nuzzo declaran que faltan datos para otros ejercicios; y un preprint de 2026 — todavía sin revisión por pares, lo etiquetamos como tal — critica precisamente que las ecuaciones clásicas usan un factor fijo con independencia del ejercicio. En un ejercicio pequeño de aislamiento — justo el caso canónico de esta página: elevaciones laterales de 10 a 12,5 kg — la curva no está documentada: la horquilla es una convención con menos ancla todavía. Es un límite declarado; no vamos a rellenarlo con mecanismos que ninguna fuente del expediente sostiene. Los estudios de validez añaden matices en la misma dirección: estas ecuaciones solo parecen exactas con cargas fatigantes próximas al máximo, la más exacta cambia según el sexo y el ejercicio — y, como contrapeso, algunas seleccionadas sí resultan válidas para estimar antes y después de un periodo de entrenamiento.
- El porcentaje del salto se calcula sobre la carga externa. Eso es parte de la convención declarada, no un hecho sobre tu esfuerzo.
- La cuenta compara series equivalentes — primera con primera, con descansos comparables; la lista de condiciones que hacen comparables dos sesiones ya está publicada en cuándo subir el peso en un ejercicio.
Queda el supuesto de fondo: la cuenta trata tu serie de partida como si la hubieras llevado al fallo. No te pedimos que lo hagas — y no hagas ninguna serie al fallo para «calibrar» esta página—. Si entrenas con repeticiones en reserva moderadas, el aterrizaje calculado se desplaza — en un salto como el del ejemplo, del orden de media repetición por convención, y en direcciones opuestas; el desplazamiento crece con el tamaño del salto—: un efecto de segundo orden al lado del desacuerdo entre las dos convenciones y de la variación entre personas que acabas de ver.
La regla del muro: compara el coste con el ancho de tu rango
Etiqueta: REGLA_EDITORIAL, con la aritmética a la vista — la regla es nuestra y dice esto: si el coste del salto iguala o supera el ancho de tu rango, el salto se lo come entero. Aterrizas en el suelo o por debajo, y la doble progresión se queda sin el terreno en el que trabaja. La base no es una intuición: despejando en las dos formas cerradas el salto cuyo coste iguala el ancho del rango, el umbral sale con número.
- Si tu rango es 8-12: partiendo de su tope, el salto que se lo come entero está en torno al +10 % al +16 %, según la convención.
- Si es 6-10: partiendo de su tope, en torno al +11 % al +15 %, según la convención.
- Si es 5-8: partiendo de su tope, en torno al +9 % al +10 %, según la convención — el extremo inferior exacto queda algo por debajo de +9 %, y lo decimos.
El umbral baja cuando el rango es estrecho — hay menos ancho que comerse—. Y para situar el caso canónico: un +25 % cuesta entre 1,6 y 2,1 veces el ancho entero de un 8-12 (el extremo inferior exacto es algo menor; redondeamos a 1,6 y lo decimos). Más arriba todavía, la regla cambia de naturaleza: en torno al +50 %, partiendo de cualquiera de los dos extremos de un 8-12, las dos convenciones sitúan la carga nueva por encima del máximo que estiman — ya no es que el salto se coma el rango; es que no quedan repeticiones que perder.
Cuándo NO puedes aplicar esta regla, y qué hacer en cada caso:
- Tu serie de partida está lejos de tu límite. El supuesto de la cuenta se resiente; el desplazamiento con repeticiones en reserva moderadas está acotado — del orden de media repetición en un salto como el del +25 %, mayor en saltos mayores, en direcciones opuestas—, pero si tus series son muy holgadas, trata el resultado como orientación gruesa, no como umbral fino (la línea de reencuadre de la siguiente sección es exactamente para esto).
- Tu carga es el número de una torre de placas. Sin el supuesto de proporcionalidad declarado, el porcentaje absoluto no es defendible: lee la sección de torre — solo valen los saltos relativos, y solo en tu máquina.
- Tu rango es de 15 o 20 repeticiones. Por encima de 10 repeticiones la aritmética de estas fórmulas empeora — el tope de un 8-12 ya asoma a esa zona; con 15 o 20 estás de lleno en ella—: Mayhew documenta que el patrón de error cambia por encima de 10, otro estudio de validación de 2024 halló el tramo de 5 a 8 como el más exacto en su muestra concreta —de un perfil que no es el de esta página—, con resultados inconsistentes en 10 y 15, y la literatura repite que solo parecen exactas cerca del máximo. La horquilla se ensancha y te lo decimos en vez de estirar la regla. El techo de 20 repeticiones como límite superior del trabajo es una recomendación que publica Vitónica, y la citamos como suya.
- No conoces tu rango ni tus repeticiones. No hay entrada para la regla: primero el registro — apunta tus series tal como ya salen y vuelve con ese dato; está publicado en cuándo subir el peso en un ejercicio. Ninguna serie de prueba.
¿Y por qué importa salir del rango? Porque el rango no es un capricho: es la zona de esfuerzo que tu plan prescribe. La evidencia, atribuida y con sus matices: el Position Stand del ACSM de 2026 recoge que la fuerza voluntaria mejoró levantando cargas más pesadas — en su texto, iguales o superiores al 80 % de la carga máxima—, mientras que la hipertrofia no se vio afectada por la carga. Un metaanálisis de Schoenfeld y colaboradores (2017) apunta en la misma dirección en fuerza, con un matiz que no se puede omitir: todos los protocolos que incluyó llevaban todas las series al fallo. Y el mismo Position Stand enumera varias palancas de sobrecarga — carga, volumen, frecuencia, selección de ejercicios, duración—. Conclusión honesta: aterrizar muy por debajo de tu suelo no apaga el progreso, pero deja de ser el mismo entrenamiento que tu plan prescribe; y nada de esto autoriza el deslizamiento contrario — de aquí no se sigue que no haga falta subir peso.
Una ausencia que conviene conocer: no existe hoy una cifra de incremento de carga recomendada por un organismo de referencia que este sitio pueda citar como vigente. La horquilla del 2-10 % que circula atribuida al ACSM es de su edición de 2009, y la actualización de 2026 no la conserva — no la reitera; tampoco declara retirarla — ni incluye ningún disparador de subida basado en repeticiones. Por eso esta decisión se toma contra tu material y tu rango, no contra un porcentaje oficial.
Tus escalones reales: cuáles conservan tu registro y cuáles lo reinician
Etiqueta: REGLA_EDITORIAL — el eje con el que ordenamos el material es nuestro: un escalón vale lo que conserva tu registro. Toda la regla anterior se alimenta de tu serie de referencia — tus repeticiones con tu carga actual, en condiciones comparables—. Un escalón dentro del mismo implemento y la misma máquina conserva esa referencia; un cambio de implemento o de máquina la reinicia, y con ella el punto de partida de cualquier decisión.
Qué escalones existen no es una constante universal: dos fabricantes documentan rejillas de mancuerna distintas entre sí — Eleiko publica saltos de 1 kg entre 1 y 10 kg y de 2 kg entre 12 y 60; Jordan Fitness, juegos de 1, 2 y 2,5 kg de salto según el juego—. El escalón de mancuerna no es una constante del material: se comprueba en tu sala, no se supone. El hueco concreto que dispara esta página también tiene su atribución: Vitónica escribe que «seguramente» no vas a encontrar mancuernas de entre 10 y 12,5 kg — conservamos su matiz: la fuente no lo afirma en categórico.
Mancuernas y barra: el salto que tienes de verdad delante
La tabla aplica la cuenta a los saltos documentados de material real. La dependencia va dentro de cada celda a propósito: todo está calculado dentro de un 8-12, partiendo de su tope, con las dos convenciones declaradas.
| Tu salto (kg) | % | Coste dentro de un 8-12, partiendo de su tope | Dónde aterrizas respecto a tu rango |
|---|---|---|---|
| 70 → 72,5 (barra, press militar) | +3,6 % | menos de 2 repeticiones según las dos convenciones | sigues pegado al techo de tu rango |
| 20 → 22,5 (barra o mancuerna) | +12,5 % | entre 3 y 5, redondeando hacia fuera | en torno al suelo de un 8-12: una convención te deja justo encima, la otra justo debajo |
| 10 → 12,5 (mancuerna) | +25 % | entre 6 y 8 | por debajo del suelo de tu rango con las dos convenciones — una te deja en torno a 6, la otra bastante más abajo |
| 7,5 → 10 (mancuerna) | +33,3 % | entre 8 y 11, redondeando hacia fuera | muy por debajo del suelo de tu rango |
| 5 → 7,5 (mancuerna) | +50 % | no quedan repeticiones que perder: partiendo de cualquiera de los dos extremos de un 8-12, las dos convenciones sitúan la carga nueva por encima del máximo que estiman | y si en la práctica sí sacas repeticiones donde las fórmulas dicen que no quedan, eso no desmiente la regla: te dice que tu serie de partida no era al fallo o que tu curva no es la de la convención — desde el suelo del rango, esa frontera llega bastante antes del +50 % |
Las tres condiciones de la cuenta van pegadas también aquí: (1) la base empírica de las fórmulas son levantamientos con barra, sobre todo press de banca — en ejercicios de aislamiento la curva no está documentada—; (2) el porcentaje se calcula sobre la carga externa, como parte de la convención; (3) se comparan series equivalentes, primera con primera y con descansos comparables — la condición de comparabilidad está publicada en cuándo subir el peso en un ejercicio.
Dos apuntes que la tabla no puede dar solos. Primero, el mismo +25 % desde el suelo del rango: partiendo de 8 repeticiones, el coste según las dos convenciones queda entre 7 y 8 — no te deja nada dentro del rango—. Es la aritmética detrás de un disparador que ya publicamos y que esta página refuerza sin corregir: se sube desde el techo del rango, no desde cualquier punto (la decisión de sesión). Segundo, la barra: ahí tu salto real lo fija el par de discos más pequeño de tu sala — el salto mínimo es el doble del disco menor: de 0,5 kg a 2,5 kg en material métrico, y de 2,27 a 4,54 kg en material en libras—. Existen escalones más finos que el catálogo estándar — de los discos fraccionales para barra a los adaptadores de 5 lb (2,27 kg) para torres de placas, que ya citamos en cuándo subir el peso en un ejercicio—; el inventario de escalones de barra y máquina, con su aritmética, ya está publicado y no lo rehacemos aquí: con cuánto peso empezar un ejercicio nuevo.
Torre de placas: solo valen los saltos relativos — y solo en tu máquina
Tu tabla vale también aquí, pero solo leída en relativo. La regla, que es convención nuestra y va con su condición de fallo:
Etiqueta: REGLA_EDITORIAL — en una torre de placas solo son defendibles los incrementos RELATIVOS, y únicamente bajo un supuesto de proporcionalidad declarado: que el número de la torre crezca en proporción a la carga real. Convertir el número de la torre a kilos, o compararlo entre dos máquinas, es indefendible. Y la condición de fallo de la propia regla: si no sabes si tu máquina es 2:1 o lleva leva, la comparación vale solo consigo misma en esa misma máquina.
La aritmética relativa de la torre ya está publicada y se queda donde está — pasar de la primera a la segunda placa duplica la carga seleccionada en la torre (+100 %); de la cuarta a la quinta es un +25 %; el detalle, con la conversión kilos-libras, en cómo empezar un ejercicio nuevo—. Lo que añade esta página es su coste bajo la regla: una placa más allí donde el salto relativo sea del +25 % — de la cuarta a la quinta, por ejemplo — tiene sobre el papel el mismo coste que la mancuerna de 10 a 12,5 — entre 6 y 8 desde el tope de un 8-12—, y el primer escalón (+100 %) queda directamente por encima del máximo que las dos convenciones estiman.
Por qué la lectura absoluta del número no es defendible, con dos fallos DISTINTOS y sin entrar en mecánica:
- La polea 2:1 rompe la lectura absoluta. Dos marcas de material lo publican con cifra: REP Fitness escribe que con ratio 2:1 veinte libras seleccionadas se sienten como diez; MuscleSquad, que la resistencia que notas es la mitad de lo seleccionado — su ejemplo: 40 kg marcados, 20 en el agarre—. Los saltos relativos, bajo el supuesto de proporcionalidad, sobreviven a este fallo.
- Las levas cuestionan la proporcionalidad misma — el supuesto del que depende leer en relativo—. Una medición publicada de siete máquinas de fuerza encontró que cuatro ofrecían más de una curva de resistencia según el peso seleccionado. Son siete máquinas, no «las máquinas», y de ese trabajo solo hemos leído el resumen: lo declaramos.
¿Por qué en la polea muevo más que con mancuernas? Si tu máquina es de las que esas dos marcas describen como 2:1, el número que seleccionas no es la resistencia que llega al agarre — veinte libras que se sienten como diez; la mitad de lo marcado—. Como objeción para comparar números entre personas o entre máquinas, es incontestable. Para tu decisión de hoy, es irrelevante: tu salto relativo en TU máquina es lo único que cuenta.
¿Y de cuánto es el salto de placa? Depende de la torre, y en varios de los catálogos que hemos consultado el dato no aparece: Body-Solid publica que su torre SP150 de 150 lb son quince placas de 10 lb (4,54 kg) — y en la ficha de su propio adaptador describe los saltos de 10, 15 o 20 lb como el statu quo que ese adaptador corrige; es su descripción comercial y la atribuimos, no la establecemos—. Technogym documenta en Selection Pro un cursor que varía la carga seleccionada en 2,5 kg sobre torres de 95 o 125 kg, y su manual no especifica el salto entre placas individuales. Hammer Strength publica, no el salto entre placas, sino suplementos de carga distintos en dos líneas de la misma marca — Select: un peso añadido de 7,5 lb (3,4 kg); Select SE: dos pesos de 5 lb que rotula como 2,5 kg — y citamos ambas cifras tal como las publica, sin resolver su ambigüedad. Life Fitness y gym80 no publican en su catálogo ni el tamaño de la torre ni el salto entre placas. Consecuencia práctica: el salto relativo de tu máquina se comprueba en tu máquina — placa arriba, placa abajo—, no en una tabla general.
El muro de material: cuándo se confirma y adónde seguir
Todo el mapa anterior tenía un eje: conservar tu serie de referencia. La última pregunta es cuándo dejar de insistir con ella — y aquí la frontera exacta importa: muro de material ≠ estancamiento de plan (que es lo que dispara la tríada de cambios: más series, descarga, cambio de ejercicio). Lo que el muro no dispara es esa tríada; la ventana de tiempo, en cambio, corre igual. La secuencia, con las salidas ya publicadas y ninguna ruta nueva:
- Las primeras semanas del vaivén no son un fallo tuyo. Subir→fallar→volver es parte normal del método — ya lo publicamos; lo que esta página añade es la cuenta: con un salto que cuesta entre 1,6 y 2,1 veces el ancho de tu rango, la cuenta describe ese vaivén como el resultado del tamaño del salto, no de tu ejecución. Sigue decidiendo sesión a sesión con la decisión de sesión y su FAQ.
- A las 3 semanas o más sin progreso neto, sí tiene nombre: es estancamiento con causa material, y la ventana ya corrió. Su fila propia — vaivén persistente, piso de material — está en la tabla de diagnóstico de estancado en un ejercicio. El techo físico — última mancuerna del rack, torre completa — también vive en esa tabla: lo citamos y no lo desarrollamos aquí.
- Las rutas del muro son dos, y las dos están publicadas. Escalón más fino, si tu material lo permite — microcarga: esta página es el desarrollo de esa celda, y el inventario de escalones está en la guía para empezar un ejercicio nuevo—. Y si no existe escalón más fino: antes de las 3 semanas, seguir exprimiendo el rango con la decisión de sesión; confirmado el muro, cambio de ejercicio o de implemento — que a efectos de registro es empezar como en un ejercicio nuevo: con cuánto peso empezar un ejercicio nuevo—. No hay una tercera ruta que ofrecerte, y preferimos decirlo a inventarla.
El salto del +50 % del principio queda así en su sitio: no es un reto de voluntad — las dos convenciones sitúan esa carga por encima del máximo que estiman—; es la definición aritmética de un muro. Y el pequeño, el que cuesta menos de lo que mide tu rango, sigue siendo lo que siempre fue: la decisión de sesión de todas las semanas.
De dónde sale cada número de esta página
Cada afirmación de esta página pertenece a uno de cuatro tipos, y puedes auditarla contra esta tabla:
| Etiqueta | Qué sostiene en esta página |
|---|---|
| EVIDENCIA (fuente identificable y fechada, citada junto a la afirmación) | La existencia y forma de las dos fórmulas, citadas por su referencia bibliográfica — Brzycki 1993, Epley 1985 — corroborada en literatura revisada por pares, con la forma exacta tomada de dos artículos de acceso abierto. La meta-regresión de Nuzzo (2024) y las únicas cifras suyas que esta página reproduce — las que el propio texto del estudio cita literalmente —. Los estudios de validez de las ecuaciones y el preprint etiquetado como preprint. El ACSM 2026 y Schoenfeld 2017, con sus matices. Las fichas de fabricante y de marca de material, descriptivas y atribuidas, los hallazgos negativos de catálogo y las atribuciones a Vitónica. |
| Cálculo propio bajo convención declarada | Las dos formas cerradas del coste, las horquillas, el umbral por rangos, el múltiplo del ancho, la tabla de saltos reales, la cancelación del máximo, el desplazamiento por repeticiones en reserva y el punto de cruce de las dos fórmulas. Es álgebra elemental sobre dos fórmulas públicas de 1985 y 1993: su valor no está en la dificultad, sino en haber hecho la cuenta, publicarla con sus condiciones de fallo pegadas y atarla a los saltos de material reales. |
| REGLA_EDITORIAL (convención operativa nuestra, declarada como tal) | La regla del muro (coste contra ancho del rango), el eje del mapa de material (conserva o reinicia tu registro), la regla de torre con su condición de fallo, el supuesto declarado de la serie al fallo y la línea de reencuadre. |
| DESCONOCIDO_DEPENDE | Tu resultado concreto: la variación real entre personas —que cifra el estudio citado en la primera fila— es más ancha que la horquilla que publicamos. Y qué material hay exactamente en tu sala: ninguna de las fuentes que hemos consultado cuantifica la prevalencia de rejillas, adaptadores, poleas 2:1 ni levas — se comprueba delante de la máquina, no se supone. |
En esta página no hay EXPERIENCIA_PROPIA, y no la fingimos: ninguna medición nuestra, ninguna prueba en sala, ningún caso propio. Todo lo anterior es aritmética declarada sobre fórmulas públicas, fuentes citadas y convenciones nuestras etiquetadas como convenciones.
El hub de progresión que agrupará estas piezas está pendiente (OPP-010).
